Ya no es ayer,
hoy es hoy.
A veces no parece, a veces creo que hoy no es ayer,
sin embargo ayer es mi hoy.

Tanto camino,
tantos aromas,
tanto puente construido y tanta agua bajo éste río,
y,
sin embargo, hoy es mi ayer.

Vivimos,
nos construimos,
nos destruimos,
nos reconstruimos,
y,
vivimos.

Parece que fue hace décadas cuando sentí el aroma de mi primera taza de café;
Parece que pasaron muchos inviernos desde que hice aquellos estudios que nunca terminé;
Parece que pasó mucho tiempo desde mi niñez;
Parece que fué en otra vida en que yo era aquel yo.

Tantos paisajes ví,
tantas personas conocí,
tantos proyectos comencé,
tanto, tanto.

Tengo claro que yo soy yo por quien fuí,
Tengo claro que tú ya no eres el tú que supiste ser, pero,
vos y yo somos lo que fuimos.

Hoy se coló por mi ventana un recuerdo del pasado,
me agarró desprevenida y me estrujó el pecho.
Una voz del pasado que aún conserva su manera de moverse en las palabras me llevó de viaje,
y,
en aquel pasado,
yo.

La suma de incontables pedacitos,
miles de esquinas,
centenares de canciones,
tantas ocasiones…

Unas incontables equivocaciones,
algunos contados amores,
algunos enamoramientos,
y algunos desencuentros.

Siempre he sido yo,
aún cuando no sabía quién era yo.

¿Te sentiste perdida alguna vez o siempre has tenido claro quien eras?

Leave A Comment