Al negro  y, a todos los colores, siete.

Siete, siete es el número que la siguió siempre.

Vivía desde hace décadas en el terreno donde construyó su casa y donde su familia nació y se expandió: manzana 77, solar 7.

Nació el veinticinco (2+5 =7) de julio (mes 7) de 1943 (1+9+4+3=17).

La internaron en el piso 14 en la sala siete, cama diecisiete.

Falleció el diecisiete de noviembre del 2020 a los setenta y siete años.

Esparcimos sus cenizas al mar extrañamente y sólo por casualidad un once de febrero del  año dos mil veintiuno (11 (dia)+02(mes)+2+0+2+1(año)=18), un día de fallo, cuando se la terminó de llevar la muerte. Supongo que por eso no fue siete.

No creo en cosas que no puedo explicar casi en su totalidad, como mucho creo que todos somos energía. Ella, que creía en muchas otras cosas más que yo, me decía que todos somos energía y que todos venimos con cosas a cumplir y  solucionar en ésta vida, que hay cosas que nos persiguen, entre ellas los números.  Su número, como bien lo sabía, era el siete. Yo le decía, el mío es el seis y sonreía. Ya que ciertamente el seis o sus múltiplos por casualidad o destino están por todos lados en mi vida.

Si hablamos de personas especiales ella es una, no sólo especial sino maravillosa.

Dejó éste mundo después de 77 años y a un viudo después de 47 años de pareja.

Una mujer  llena de colores, suaves e intensos. Al sentirla así y ver los colores recuerdo también que siete son los colores primarios.

La mujer siete, fue una de las siete maravillas del mundo moderno aunque el mundo no se enterara.

Dicen que ese número es muy especial, los que creen en la numerología lo relacionan con la naturaleza y con las deidades, y así es que cuando leemos o nos instruimos en ello vemos que aparece frecuentemente en la mitología y en la religión.

Yo no sé de esas cosas, yo no sé del siete. Pero yo sé que a esa mujer rodeada de sietes le puse todas las fichas o venían con ella.

La señora siete que se fue el diecisiete con setenta y siete me llenó el alma y me dejó de herencia a un señor de setenta y seis, entendiendo que  el siete y el seis de manera paradójica encontraron en una nueva  realidad como seguir de la mano. El amor de su vida, su compañero, su viudo y su amiga en el resultado =76

Al negro, siete, con los siete colores de ella, siete.

¿Qué crees tú de la numerología?

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