En este punto no sé qué hacer,
he dicho tantas palabras,
he ensayado tantas expresiones.
He hecho y no hecho,
he ido a la izquierda y también a la derecha, he ido en todas las direcciones. y me he quedado quieta.
Hoy ya no sé qué hacer.
Sufro, estoy llena de tristeza,
mis ojos están empapados por las lágrimas.
Amo locamente a la misma mujer desde hace más de una década,
ella me ama profunda y sinceramente pero eso hoy no basta.
En el mundo único y personal donde cada uno debe encontrar el equilibrio y felicidad ella sufre, no sabe qué es, no sabe qué busca y esas tormentas la azotan, hacia fuera los ciclos de tormenta van corroyendo los suelos,
debilitando las estructuras y destrozando lo que hay a su paso.
Como un barco yo me mantengo, tiro profundo mi ancla, la abrazo.
Mi barco se está dañando, está entrando el agua, me está inundando, estoy sufriendo.
Amor, qué difícil es hoy.
Amor, cómo sigo, cómo te ayudo.
Yo no quiero soltarte, yo no voy a soltarte, pero, por favor, detente.
Nos estamos debilitando, esas búsquedas te carcomen, te dañan.
La vida es, acéptala.
Respira, siente, toma el calor del sol, expándete.
Nuestro amor está aquí pero nuestra casa tambalea,
por favor, detente.
Tengo un vago recuerdo de los días en que este sentimiento me arrancaba el pecho, un tiempo de tormenta, un año antes aproximadamente de que mi esposa y yo nos separáramos (contando la fecha real en que escribí esas palabras y no cuando lo publiqué ésto en el blog). Alguien me ha preguntado, ¿si ponía bombas en todos los aspectos de su vida no pensaste que en algún momento también destruiría lo de ustedes? Puede ser que en ese sentido mi parte racional lo haya visto sutilmente pero mi parte emocional no quería verlo o no podía. Lo cierto es que una de sus tormentas la llevo lejos de mí, para su bien o para su mal, para mi bien o para mi mal.
¿Tuviste este tipo de tormentas o alguien que has querido las ha tenido?
¿Cómo te fue, como estas? Comparte, crezcamos juntos.
Pingback: Amor y pasión - Bitácora de Vida Amor