En el bosque de la China, una china se perdió… eso dice la canción y eso dice a veces mi corazón.
Como toda mortal a veces me pierdo, quizás, por mis propios caminos de auto conservación casi no se me nota, casi no me hago daño ni hago daño, casi no pierdo tiempo, lo que no incluye necesariamente los estados de no hacer o decir nada porque no hacer o/y decir a veces y en cierta medida es hacer y hacerse bien.
A veces nos perdemos en nuestro bosque interno, en el bosque de la China, de España, de Estados Unidos, Argentina y del mundo entero.
A veces nos perdemos trabajando mucho, pensando mucho, haciendo muchas actividades, viendo a mucha gente, escuchando mucha música, leyendo mucho, proyectando mucho, deseando mucho y alternando entre éstos y otros tantos muchos.
Qué cosa fácil es perderse.
Creo que el funcionamiento actual de las sociedades, lo que incluye el ritmo de vida, el ruido (medios de difusión y venta, redes sociales, expectativas, etc.) vuelca a sus individuos en una rueda como la de los hámster (ese animalito que se parece a un ratón) y entre tanta cosa el riesgo de irse en esa rueda que gira sin fin y no te lleva realmente a ningún lado, de llenarse de ruido, de cosas para hacer, perseguir o soñar es extremadamente alto.
Somos solo simples mortales perdidos en nuestras propias trampas.
Hace algún tiempo escuché que la finalidad del Yoga es lograr la quietud de la mente, dominarla, silenciarla. Lograr de esa manera encontrarse con el propio yo, conectar con nuestra propia energía. Algo en esto me resuena.
Sentir no pensar.
No se traduce en que seamos o nos convirtamos en seres no pensantes e impulsivos, pensar no solo nos diferencia de los animales, nos hace humanos y un poco más lejos mejores personas. También la inteligencia tiene el poder de hacernos sensibles pensando y no pensando a la vez aunque suene complejo (quizás eso sea tema para otro post).
En el mundo actual, las sociedades nos llevan cada vez más a ser impulsivos, a no pensar pero no por un camino positivo. Ir corriendo a comprarse algo, hacer de nuestros cuerpos un objeto y pasar de cuerpo en cuerpo y pasarla bien como destellos de luz o placer que no nos dejan nada pero que nos ocultan todo, ir de actividad en actividad llenando el tiempo del día, trabajar y hacer lo que sea que haga de un día un día agotado.
Hace muchos años supe que las personas, en general, piensan mucho. No lo creí ni positivo ni negativo, solo extremadamente agotador ya que no me caracterizo especialmente por pensar tanto. Con el tiempo lo olvidé. Mi mente va más en blanco que llena de cosas o así ha solido ser la mayor parte del tiempo.
Hace algún tiempo alguien me dijo, no voy a preguntarte más que pensás sino que sentís, porque tu estructura se traduce en sentires no en pensares. Creo que es una de las veces que alguien me ha traducido y entendido más acertadamente en palabras.
Pero… soy una mortal más y a veces me pierdo.
Hace algún tiempo un suceso personal y fuerte cambio mi vida como la venía conociendo desde hacía mucho. Un tiempo en que fuí profundamente feliz. Mas allá de los altibajos de la vida, nada me saco de mi eje tanto o por suficiente tiempo como para sentir que ese centro tambaleaba. Desde hacía un largo trecho que no tenía interferencia interna, mi mente estaba calma y mi sentir y manera de resolver a sentires sanos y claros siempre estaba presente.
Me he sorprendido pensando mucho más que antes, no estando en mi momento presente, en solo eso. No solo me sigue pareciendo agotador sino también molesto, incómodo e insano, y, lo más importante de todo así no soy yo, o no he sido, ni quiero ser.
A veces me pierdo en pensamientos, a veces me paso de actividades, de escuchar música, de ver gente, de hablar, de ver cosas, redes, etc..
Sucede que no quiero perderme, entonces, me rescato.
Tengo la suerte de saber más o menos con cierta claridad lo que es importante para mí en la vida, las relaciones que quiero, las personas que me parecen de valor y que cuido como tesoros, lo que quiero para mí y lo que necesito (independientemente que unos meses me dé por ir a aprender pintura al oleo o gimnasia en el agua para dar ejemplos, son hobbies y son sanos).
Para no perderse en el bosque, prendamos la luz, hagamos silencio, miremos, reconozcamos, cuidémonos y cuidemos lo importante, lo demás es solo ruido.
¿Qué piensas sobre ésto? ¿Te has perdido muchas veces?